Lo cierto es que los días especiales son los menos en el almanaque, los momentos
de celebración suelen estar reservados sólo a cumpleaños, navidades, año nuevo,
algún aniversario de un momento feliz guardado en fotos… Comprar algo muy
significativo que implique alegría y merecidas felicitaciones, nacimientos,
recibidas ….y paremos de contar.

La mayoría de los días que transcurrimos, son ordinarios. La mayoría de las
mañanas que empezamos, no tienen el brillo especial de ser el inicio de un “gran
y esperado día”. No.

Vivimos entonces, la mayoría del tiempo, en modo automático; con la capacidad
de percibir y generar pequeños instantes de celebración y magia, adormecida.
Magia que vuelva único a un día cualquiera. Magia que pinte de colores brillantes
los dias grises y nublados.

Para la mayoría de nosotros, la fecha de hoy no significa nada. Día perdido en el
mes, de un año, que pasa sin pena ni gloria. Día olvidable que hay que atravesar
para ir a dormir y darle paso a la mañana de otro día “ni” .

Te invito a revelarte.
Agarra la varita.
Hacé magia.
Invocá a Celia Cruz.
Hacé que este día, sea especial.
Ponete creativo, desperezate el aburrimiento.
Inventá algo, recuperá tradiciones de tu familia. Cociná rico, invitá a alguien a cenar, abrí un vino reservado para celebraciones, visitá a alguien que no ves hace mucho, mimate. Hacé algo que no hagas siempre, transformá el día. Dejá de amoldarte a lo cotidianamente esperable.
Tenés poder, sólo que no te das cuenta.
Activá.
Nos activemos.
La vida en si misma es un motivo para celebrar.

 

Maria Eugenia Bruno. Lic en psicología mp 8242.
Especialista en psicoterapia cognitiva.
Instagram psicóloga María Bruno.

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